José Miguel del Pozo The “Monstroise” (Arte Contemporáneo)

“Monstroise” by Florencia Alvarado
Para ser artista hay que tener un argumento, no sólo basta con tener una habilidad, el producto de dicha habilidad debe tener un manifiesto, sustentado y de carácter reflexivo, sin duda es el pilar fundamental de cada obra de arte, si no sería meramente decorativo. Parto de esta idea para presentarles a José Miguel del Pozo “Monstroise” un artista que traslada su filosofía y manera de ver la vida a sus obras, obra que no es de medias tintas la amas o todo lo contrario. Para mí este tipo de trabajos es de los mejores porque no se trata de agradar, se trata de convicciones personales, que forman parte de una radiografía urbana y que poco a poco se ha ido afianzando en la cultura visual actual venezolana. Como me comentaba “Monstroise”:“El acercamiento es espontaneo, la obra no lo es”. A el le conozco desde que éramos adolescentes y recuerdo claramente cuando garabateaba en sus libretas, invadía paredes con grafittis que ciudad donde vivíamos (San Felipe /Yaracuy) no entraría en los “estándares” de lo común o lo correcto, pero si es un hecho que forma parte de una generación de artistas venezolanos prometedora. La formación de José Miguel ha sido algo ecléctica estudió Diseño Gráfico Integral (UNEY), Letras (UCV), participó en la ONG (Nelson Garrido). También y formó parte de “Jóvenes con FIA 2009″ obteniendo una mención de honor, “Ejercicios de Apropiación, individual” en Espacio Mad 2010, Galería en Casa 2011, Casa de locos 2012 y CACRI- sala de proyecto “UMBRAL” Caracas, 2012 (proyecto del que les hablaré en otro post).

Bocetos (obra expuesta en Cacri y Umbral)
Siempre es bueno hacer memoria y recordar con la frase “Había una vez” pero en el caso de “Monstroise” cuando le pregunté cómo empezó su relación con el dibujo/pintura me comentó lo siguiente: “Creo que siempre me intereso en secreto, dibujo desde muy niño y estando en primaria mi mama me llevaba mucho a la biblioteca” mientras su madre investigaba, el no cogía los libros de cuentos, si no que se sentaba el día entero a ver libros de grandes pintores y tal vez ojear todos los días a Salvador Dalí le impregnara de surrealismo.
Cada artista tiene su sello personal y no me refiero a su firma, si no a la simbología o rasgos de la obra que la identifican como suya, el lenguaje pictórico, el trazo, las líneas, las técnicas o colores y obvio “Monstroise” no escapa a ello:“ No se si tenga tanto como un lenguaje pictórico, tengo referencias de las que ando escapando siempre para ser más específico. Acercamientos a pintores que admiro por su pintura o por sus personalidades, casi siempre son las dos. Pinto poco porque para mi pintar es un proceso tedioso que implica dejar demasiado de mi en el soporte, como un ejercicio, dibujo muchísimo y de ahí rescato algo que se hace pintura. Todavía busco mi lenguaje, supongo que pintare mucho más”. Si algo está claro es que la obra de “Monstroise” se ve plasmada en diferentes tipos de soporte, en los que mezcla dibujo, pintura, grafitti, collage, decollage compone instalaciones, no es nada predecible y la sorpresa siempre atrae a los curiosos (como yo), pero lo que si no puede faltar en su temática son “Lo femenino, la literatura y la angustia”.
¿Narras historias a través de tus obras?
Sí, más que contar creo que trato de insinuarlas. Las historias se saben porque voy contándole cosas a la gente que se ven en la obra o que la obra refleja, más que contar historias me gustaría que la gente viera la obra y recordara las historias que les he contado o las conversaciones que hemos tenido. Es un juego de memoria lo que trato de hacer, encriptar recuerdos entre dibujos, pinturas, escritos etc…

Juegas con la simbología y las palabras ¿A qué se debe?
La palabra es lo que significa al símbolo, es una relación ineludible que además yo no quiero evitar en lo absoluto. Me gustan las palabras porque yo soy un enfermo de literatura, las letras son mi gran pasión, y mi mayor temor a la vez. Desde hace un tiempo para acá las dejo colar más en mis piezas porque aprendí a perderles el miedo y quiero enfrentarme a ellas en otros medios capaz menos cómodos para ambos. Las palabras pueden decir todo lo que nos dicen, todo lo contrario y todo lo que circula en el medio de eso, ahora quiero jugar un poco más con ese hecho. Con el dibujo. Todo lo que hago es literatura, se vuelve dibujo y de ahí rizomáticamente se transforma y muta en todo lo demás que todavía no se bien que es.
Tus piezas parecen espontáneas ¿realmente lo son?
En lo absoluto, lo único espontaneo que tengo yo es fumar cigarrillos que me sale así, de la nada y todo el tiempo. Creo que todo lo que hago esté siendo constantemente meditado y re-hecho. Me tomo mucho tiempo para sacar algo que de verdad considere Obra, creo que capaz lo que estuve pintando de un tiempo para acá da la sensación de ser como un movimiento inevitable y espontaneo pero la verdad es que no es tanto como parece, hay cosas que sí, por ejemplo dibujos o garabatos que voy haciendo todo el tiempo que son espontáneos, pero no son obras, son acercamientos.

Háblame de tu argumento a la hora de dar vida a tus piezas.
La literatura. Los que escriben y los escritos. El argumento es absolutamente coincidente con la lectura de turno, y la lectura de turno es una gran lectura que vengo haciendo hace muchos años. Las otras influencias están ahí, visibles y visitables, me refiero con esto a las influencias formales inevitables del trabajo.
¿En qué proyecto estás trabajando ahora?
Ahora estoy trabajando en un proyecto que se llama UMBRAL que versa sobre la locura desde todas las perspectivas que encuentro para tratar de hacer un imaginario de comprensión de ese tema que me interesa bastante. Está todo basado en mi experiencia personal de la vida de Antonin Artaud y de todo lo que me ha mostrado vivir su vida en la mía. Si quieres ver más obra de este artista pincha aquí. Sígueme en Twitter @Majomorr